lunes, 8 de septiembre de 2008

Muñequita

Hacía mucho que una historia similar me rondaba la cabeza...


Había una vez en un paraje muy lejano una muñeca. No era una Nancy, ni una Barbie ni nada por el estilo, ésta era una prostituta.
La muñeca prostituta era algo que no abundaba, había cuatro contadas ya que eran una edición limitada y ésta había llegado al lugar más recondito.
Pero estas muñecas eran especiales por algo: eran capaces de cumplir deseos.
Pero el cómo descubrir esta habilidad especial era algo difícil puesto que no todo el mundo tenía el don para ello.
Normalmente quienes lo descubrían eran hombres, y eran jóvenes y atractivos tanto física como psicológicamente. Y también tenían que reunir un último requisito: tener un alto poder sexual.

Un día la descubrió un chico de temprana edad, pero su fuerza aun no era la suficiente, le faltaba confianza en sus capacidades y le faltaba también el don de creer así que terminó desechando la muñeca.


Tiempo después un hombre vigoroso y altamente atractivo en el plano de la personalidad se acercó a la muñeca y ésta comenzó a brillar y se convirtió en una mujer. Ésta poseía un largo cabello rizado y unos ojos almendrados que cautivarían la mirada de la persona más estoica del mundo conocido.

-Soy una prostituta de los deseos... y como tal te concederé 3 deseos... - dijo ella con una voz suave y dulce.

El hombre no sabía como actuar así que pidió algo sencillo para comprobar que fuese cierto y le pidió convertirse en un ligón.

-Dicho y hecho.

La mujer se acercó a él, le besó en los labios y le acarició las mejillas, la espalda, el torso y la entrepierna. Acto seguido el hombre no podía dejar de quitarse de encima a un montón de mujeres que le suplicaban acostarse con él.

Al comprobar que era cierto lo que ella decía le pidió otros 2 deseos más para poder vivir toda su vida de forma cómoda y disfrutando de los placeres de la vida el resto de tiempo que le quedase con vida.

-Y bien, ¿mi querida prostituta... ahora que será de ti?
-Estaré por el tiempo de 3 años sirviendo como puta en las calles, uno por cada uno de tus deseos, y después me convertiré en humana, con sentimientos, pero sin recordar nada de todo esto... es el precio a pagar.
-Bueno al menos espero que tengas suerte.
-Gracias.

Al cabo de 3 años, la mujer se volvió a encontrar con el chiquillo que no supo como actuar al verla. Quería un servicio completo.

Así fueron a un descampado y lo hicieron sin protección alguna y justo en el momento en que él llegaba al clímax poseyéndola y la luna lucía en todo su esplendor, ella comenzó a lucir y tomó conciencia humana creyendo que aquél hombre con quien estaba acostándose era el hombre de su vida.
Pero al terminar el la dió un dinero y se marchó.
Ella pensó que era para el taxi así que se lo guardó pero se dió cuenta que no volvió a saber más de aquél hombre y estuvo buscándole, él era su amado.

Tiempo después, justamente 7 meses, 7 días y 7 horas se cruzó de nuevo con aquél hombre.
Él había encontrado a la mujer de su vida y ella había encontrado alguien con quien vivir y ser feliz.




Moraleja: se puede conseguir lo que se desea, solo hay que buscarlo