lunes, 24 de septiembre de 2007

Corazón de espinas


La gente se va... unos ya no están aquí, otros se separan y otros se maltratan con riñas y con llantos, con separaciones y con enfados... cosas que se podrían arreglar civilizadamente se resuelven con rencor... qué estúpida es la vida. Aunque también es realmente paradógica: querríamos que los que ya no están volviesen y sin embargo... algunos que están quieren irse... y todo por motivos estúpidos, razones que parecen un mundo ante los ojos de la ¿víctima? pero que no son más que experiencias que la providencia nos obliga a vivir para madurar, para crecer, para llegar a ser felices, a amar y a que en el momento que la muerte nos llegue estemos satisfechos por haber gozado de una vida plena.
Todo esto es una ruleta... para ganar hay que apostar, pero con el azar corremos el riesgo de poder perder. No hay que olvidarlo y hay que seguir adelante ya que quizá hoy nos arruinemos pero mañana seamos unos ricos de corazón y de humanidad.

A Bea, a la memoria de Héctor, a Sara, a Aitor.... a todo aquel que se hace daño y que se merece ser feliz... esta pequeña reflexión va para todos vosotros.

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