
Hace tiempo ya oí esta frase de una profesora y no sabéis cuanta verdad tiene. La repite amenudo y es un credo que estoy empezando a tener muy en cuenta. Ya no hacen falta paredes para encarcelar a alguien, solo hay que minar su autoestima y esa persona estará encarcelada en si misma para el resto de sus días. Hoy el día no se presenta bueno: mi cuerpo por entero está cadavéricamente frío, quizá avisándome que tengo el mal muy cerca de mi; los gritos desde primera hora de la mañana son mi despertador matutino; el desayuno hoy sabe a esparto... hoy me siento encerrada. Pero abro una ventana en este mi mundo... hecho todos los malos pensamientos fuera gracias a mi lengua viperina.
Ya no callo.... gracias a aquella profesora con la que me estoy encariñando se que he de ilustrarme y expresarme tal y como soy y no pecar de mutismo....
Así me convierto en un Sansón encerrado entre cuatro paredes corredizas que le van acorralando que gracias a la simple fuerza de sus brazos logra echarlas para atrás y salir al fin intacto de su propia asfixia.
Gracias también a quien me enseñó a pensar tal y como soy ya que sin el... los límites de mi mundo serían hoy mucho más chicos.
Ya no tengo tanto frío, ya vuelvo a sentir, ya siento algo de esperanza dentro de mi interior, ya sé que no me ahogaré más...
...a menos que me folle a un sádico....

2 comentarios:
¿Por qué callarse? Y si no te escuchan, grita.
Un besazo
Me siento gilipollas viendo como teje tu arañita jaja que mona
Muuuuacks!
Publicar un comentario