sábado, 17 de mayo de 2008

Contando fantasmas (y II)


No soy muy dada a las segundas partes... pero aqui está la continuación de todo esto.




En el momento de coger aquél gran cofre entre ambos para poder poder al fin tirarlo al mar algo muy extraño sucedió.

El gran arcón era tremendamente ligero, tanto que parecía casi vacío. Cogí la llave y rápidamente lo abrí tomando las debidas precauciones para que ninguno se escapase.

Cual fue mi sorpresa al descubrir que estaba casi vacío.

Solo quedaban unos pocos, unos infantes desprotegidos que lloraban ante la ausencia de sus madres... el resto habían desaparecido. ¿Dónde estaban? Quien sabe ¿Quería realmente saberlo? ¡Creo que no!

Esos fantasmillas me daban pena... se habían quedado huérfanos. ¿Pero acaso no habían estado amargando mi existencia?Eran ellos o yo... y en tiempo de guerra... hay veces que no se puede ser piadoso con el enemigo. Iba a exterminarlos igualmente. Su fin iba a ser el barranco.

Miré un poco más afondo y encontré algo increíble. Había un fantasma bueno luchando medio moribundo para matar a aquellos que eran malos. Aunque en realidad no los mataba sino los reconvertía haciendo que viese el mundo un poquito más en multicolor.

Al final no hizo falta matar ningún fantasma, ellos solos solucionaron sus asuntos.



Ahora podré realmente disfrutar del día a día. Después de todo la vida se hace mucho más amena en buena compañía y he de decir que tú eres una de las mejores que podría tener.


...Gracias...

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