
Desde que tengo memoria sé que dependiendo la ocasión hay que arreglarse de tal modo o de cual otro: un pelo bien arreglado, un maquillaje que no sea demasiado estridente, una bonita y elegante falda y un escotazo de infarto, eso nunca falla. ¡Ay!. Dulces llamas que encienden hogueras de pasiones. ¡Cuánto tiempo hemos pasado ya juntos! Vinisteis a mí en mi despertar y desde entonces no os habéis separado de mí. Me habéis traído alegrías, sufrimientos y muchos quebraderos de cabeza, algunos tontos complejos que por suerte ya no están y también hemos tenido momentos de gozo, grandes momentos de gozo.
Los pechos son uno de las mejores armas de las mujeres y todas lo tenemos bien en cuenta. Yo nunca lo he negado y por mi parte siempre les he inundado de cuidados, de mimos y de todo lo necesario.
Al principio cuando aun solo era una mujercita me acomplejaban, me daba miedo que los chiquillos me mirasen, temía que me desnudasen con sus miradas y me sentía impotente, pero el crecer, el madurar y sobre todo el cambiar me han hecho modificar mi opinión. ¿Para qué tener miedo de algo que me va a acompañar durante toda mi vida? Forma parte de mí, la naturaleza así lo ha querido y por más que en un tiempo a esta parte quisiese que no fuese así... no hay otro remedio. Eso si, ahora ni loca me desharía de ese instrumento de seducción, de esa parte de mi a la que tanto he llegado a apreciar.
Los pechos son uno de las mejores armas de las mujeres y todas lo tenemos bien en cuenta. Yo nunca lo he negado y por mi parte siempre les he inundado de cuidados, de mimos y de todo lo necesario.
Al principio cuando aun solo era una mujercita me acomplejaban, me daba miedo que los chiquillos me mirasen, temía que me desnudasen con sus miradas y me sentía impotente, pero el crecer, el madurar y sobre todo el cambiar me han hecho modificar mi opinión. ¿Para qué tener miedo de algo que me va a acompañar durante toda mi vida? Forma parte de mí, la naturaleza así lo ha querido y por más que en un tiempo a esta parte quisiese que no fuese así... no hay otro remedio. Eso si, ahora ni loca me desharía de ese instrumento de seducción, de esa parte de mi a la que tanto he llegado a apreciar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario